«¡Un monstruo, es un monstruo!», gritaba mamá a todo pulmón, buscando en los demás un poco de piedad.

Era un ser que comía con la boca abierta. Prefería los dulces a las verduras y sus lloriqueos ensordecían a quienes estuvieran cerca de él. Se tiraba pedos en cualquier lugar y se orinaba en la cama. Rompía mi ropa. Destruía mis cuadernos. Perdía mis útiles…

Apareció en mi fiesta de cumpleaños número cinco sin ser invitado y llegó para quedarse por largo tiempo.

Yo jugaba con Matías, Ricardo y Lucía a la roña. Corríamos por la cocina, la sala y entre los invitados. Mientras mamá nos gritaba: «¡Dejen de correr! Van a tirar la comida. ¡Cuidado con el pastel!».

Sin hacer caso, esquivábamos los manoteos que ella intentaba darnos. «Vayan a jugar a otro lado», nos decía entre dientes para que no molestáramos a los adultos, pero era mi fiesta y las reglas las ponía yo.

Estaba muy cerca de agarrar a Matías. Lo tenía casi en mis manos, sin embargo, mamá se interpuso tomándome por los hombros: «¡Para! ¡Vas a arruinar tu fiesta!». Me solté como pude sin atender a mamá. Perseguí a Ricardo, un niño regordete y torpe a quien sería fácil pasarle la roña.

Lo tenía, casi tenía al gordo de la camisa y se me escapó gracias a que Lucía me había empujado, lazándome cerca de la mesa. «La vas a tirar», gruñó mamá. «¡Te dije que se quedaran quietos!».

Continuó la persecución. Yo seguía a Lucía y mamá a mí. Los tres corríamos alrededor de la mesa. «Ahora verás cuando te agarré», sentenció mamá enojada y me agarró del brazo. Logré soltarme y seguí a Lucía, que gateaba debajo de la mesa escabulléndose de mí. La jalé del tobillo, pero huyó al patearme. De la desesperación por atraparla, me levanté de golpe y tiré la mesa. La comida y mi pastel salieron volando.

«¡Un monstruo, es un monstruo!», gritaba mamá a todo pulmón, buscando en los demás un poco de piedad.

(Ilustración de Mateo Dineen)

Silencio muerto Micro

7 Replies

  1. Excelente, no quieres dejar de leer, te atrapa y cuando termina te das cuenta que algo de moustruo es tu historia personal

  2. Excelente, no quieres dejar de leer, te atrapa y cuando termina te das cuenta que algo de monstruo es tu historia personal

  3. Me trajo muchos recuerdos de aquella infancia en el cual cada uno a su diminuto y sarcastico estilo, era ESE MONSTRUO

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