Los propios sacerdotes de Atenea cuentan el siguiente relato sobre su nacimiento: Zeus deseaba a la titánide Metis, quien adopto diversas formas para huir de él, hasta que por fin la atrapó y la hizo concebir. Un oráculo de la Madre Tierra declaró entonces que sería una niña y que si Metis volvía a concebir, daría a luz un hijo cuyo destino era destronar a Zeus, tal y como Zeus había destronado a Cronos y este a su vez a Urano. Así pues, seduciendo a Metis con dulces palabras para que se acostará sobre un lecho, Zeus abrió la boca y se la tragó. Este fue el final de Metis, aunque después él alegara que ella le aconsejaba desde dentro de su vientre. A su debido tiempo, él fue presa de una terrible migraña mientras caminaba por la orilla del lago Tritón, tanto que creía que le iba a estallar la cabeza y sus gritos de rabia resonaban en todo el firmamento. Hermes acudió a ver que ocurría y al instante adivinó la causa del malestar de Zeus. Convenció a Hefesto para que tomara su cincel y su martillete y abriera una brecha en el cráneo de Zeus, del cual salió Atenea, totalmente armada, dando un potente grito.

Hesiodo: Teogonía 886-900

(Graves, Robert: Los mitos griegos, 1985)

Aitor Díaz Mitos

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